IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Llegando
hacia donde las plumas
nunca tocan los suelos,
contando,
como si las gotas fueran exactas,
armonía aquí no hay,
todo es ley,
todo es último suspiro,
volamos cayendo,
nunca libres,
siempre atados al tiempo,
y aún encontramos belleza en la anatomía,
como un lector la encuentra
en las palabras,
como un oyente la encuentra
en los acordes,
como la emoción imita,
cada sensación mental,
fluimos como rocas en un río,
nos encontramos frágiles,
cuando toda rigidez nos parte,
volamos sin artes,
chocamos
con nuestra cuerda insignificancia.
hacia donde las plumas
nunca tocan los suelos,
contando,
como si las gotas fueran exactas,
armonía aquí no hay,
todo es ley,
todo es último suspiro,
volamos cayendo,
nunca libres,
siempre atados al tiempo,
y aún encontramos belleza en la anatomía,
como un lector la encuentra
en las palabras,
como un oyente la encuentra
en los acordes,
como la emoción imita,
cada sensación mental,
fluimos como rocas en un río,
nos encontramos frágiles,
cuando toda rigidez nos parte,
volamos sin artes,
chocamos
con nuestra cuerda insignificancia.