G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Pasa sin reloj la vida,
cerquita siempre de aquí.
Pasa y en la esquina gira
para ver si estás allí.
Para vivir, nunca es tarde;
no es tarde para vivir.
No importa que se retrase,
todo se despierta al fin.
Por allá corre un mal aire;
por allá, un pobre sentir.
Por doquier corre la sangre
y nadie vino a morir.
Entre la vida y la muerte,
la sombra de un corazón.
Entre tu pecho y mi frente,
las razones del amor.
Cómo podría perderse
lo que sólo se durmió.
Cómo dejar a su suerte
lo que la suerte no dio.
Sin reloj, pasa la vida,
cerquita siempre de aquí.
Pasa, pero no se olvida...
Preguntando va por ti.
Para vivir, nunca es tarde;
no es tarde para vivir.
Por mucho que se retrase,
todo sueño tiene un fin.
G.S.A.