Évano
Libre, sin dioses.
.
Viajan en los rayos los ángeles caídos,
es la última luz divina en la que están,
pero no se lo digas a nadie,
no comentes que han sido desterrados
a esta Tierra finita de carne.
Y calla que vienen para seguir alimentando
al leviatán del hombre y a su mascota la muerte.
Y tus ojos no han de saber dónde va el óbolo,
esa caridad diaria que no tienes
y que por ello ensucia, más aun, tu alma putrefacta
y engorda tu cuerpo de carne que no es tuya.
Sí, no es tuya, y no te sonrojas, aunque la masticas.
Y no le digas a nadie que tú también vives en el abismo,
ese abismo al que Dios desterró a los ángeles rebelados.
Y calla el primero de tus nombres, no digas que te llamas
Belcebú, Satanás, Lucifer, Luzbel…
Sólo di cómo te nombran en la Tierra,
un Daniel, un Víctor,un Ramón o una Julia, o Ana…
Y no digas que esta Tierra es el abismo
donde el ángel caído mastica carne que no es suya.
Y disfruta con los rayos, porque es otro compañero
que ha perdido con el Dios del sol y el dar y el dad.
Viajan en los rayos los ángeles caídos,
es la última luz divina en la que están,
pero no se lo digas a nadie,
no comentes que han sido desterrados
a esta Tierra finita de carne.
Y calla que vienen para seguir alimentando
al leviatán del hombre y a su mascota la muerte.
Y tus ojos no han de saber dónde va el óbolo,
esa caridad diaria que no tienes
y que por ello ensucia, más aun, tu alma putrefacta
y engorda tu cuerpo de carne que no es tuya.
Sí, no es tuya, y no te sonrojas, aunque la masticas.
Y no le digas a nadie que tú también vives en el abismo,
ese abismo al que Dios desterró a los ángeles rebelados.
Y calla el primero de tus nombres, no digas que te llamas
Belcebú, Satanás, Lucifer, Luzbel…
Sólo di cómo te nombran en la Tierra,
un Daniel, un Víctor,un Ramón o una Julia, o Ana…
Y no digas que esta Tierra es el abismo
donde el ángel caído mastica carne que no es suya.
Y disfruta con los rayos, porque es otro compañero
que ha perdido con el Dios del sol y el dar y el dad.
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