Voy girando agobiado
por las horas,
vagando sin sentido y aferrado
al sediento brocal de la memoria.
Cercados los caminos,
las pisadas, se vuelven
provechosos engranajes
que aplastan de distancia
los anhelos.
Buscando en el silencio una salida,
llego desde el ocaso perpetuo donde vivo,
pues me han puesto a correr
sin preguntarme
y sin saber mi nombre
me hice número.
por las horas,
vagando sin sentido y aferrado
al sediento brocal de la memoria.
Cercados los caminos,
las pisadas, se vuelven
provechosos engranajes
que aplastan de distancia
los anhelos.
Buscando en el silencio una salida,
llego desde el ocaso perpetuo donde vivo,
pues me han puesto a correr
sin preguntarme
y sin saber mi nombre
me hice número.
Última edición: