IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Se deshacen los sentidos,
entre percepciones de sueño negro,
se deshace el amor,
entre dueños,
de siglos nuestros,
se deshacen la luna y el sol,
se los devoran aquellos astros,
que parecían inalcanzables,
se deshacen los recuerdos,
como canciones y ecos,
como silencios y finitud,
se deshace hasta el jipiar de los vientos,
hasta la luz más oscura,
hasta la soledad que iluminaba,
hasta la fe que con sangre aún perdura,
se forman nuevos corazones,
de férreos músculos,
que entre tanta agonía
encuentran las puertas del cielo,
entre humo y sangre
la avaricia carcome los cuerpos,
entre escalones cada vez más profundos,
la inteligencia nos hace dudar,
y sumergidos nuestros cuerpos,
completamente,
incursionamos hacia un nuevo infierno,
hacia las fauces de nuevas tempestades.
entre percepciones de sueño negro,
se deshace el amor,
entre dueños,
de siglos nuestros,
se deshacen la luna y el sol,
se los devoran aquellos astros,
que parecían inalcanzables,
se deshacen los recuerdos,
como canciones y ecos,
como silencios y finitud,
se deshace hasta el jipiar de los vientos,
hasta la luz más oscura,
hasta la soledad que iluminaba,
hasta la fe que con sangre aún perdura,
se forman nuevos corazones,
de férreos músculos,
que entre tanta agonía
encuentran las puertas del cielo,
entre humo y sangre
la avaricia carcome los cuerpos,
entre escalones cada vez más profundos,
la inteligencia nos hace dudar,
y sumergidos nuestros cuerpos,
completamente,
incursionamos hacia un nuevo infierno,
hacia las fauces de nuevas tempestades.