tamarapastrana
Poeta fiel al portal
Esta noche, sintiendo el sutil frío,
quisiera que voláramos un poco,
huir de todo sufrimiento,
quisiera que volaramos un poco.
A un lugar escondido de las miradas,
nadie nos notaría en la penumbra,
solos tú y yo podríamos olvidarlo todo,
solos tú y yo y nuestra oscura precencia.
Si tan sólo por un rato, quizás,
pudieramos ir a áquel rincón,
áquel lugar de oscuridad inmensa
donde todo parece ser aún peor...
Ahí nadie podría mirarnos,
ahí, podría, bajo el frío manto
de la noche y la luna nueva,
decir cuanto te amo...
Donde nadie pueda escuchar,
ni el viento que se mete en mis huesos,
que nos hace temblar del miedo,
que nos pide que no gritemos,
por que nadie entenderá...
En un cruel suspiro el sol volverá a nacer,
mientras corremos para escondernos de las miradas,
nadie deberá vernos, sólo algunos espíritus,
solos tú y yo, y nuesra prohibida precencia...
quisiera que voláramos un poco,
huir de todo sufrimiento,
quisiera que volaramos un poco.
A un lugar escondido de las miradas,
nadie nos notaría en la penumbra,
solos tú y yo podríamos olvidarlo todo,
solos tú y yo y nuestra oscura precencia.
Si tan sólo por un rato, quizás,
pudieramos ir a áquel rincón,
áquel lugar de oscuridad inmensa
donde todo parece ser aún peor...
Ahí nadie podría mirarnos,
ahí, podría, bajo el frío manto
de la noche y la luna nueva,
decir cuanto te amo...
Donde nadie pueda escuchar,
ni el viento que se mete en mis huesos,
que nos hace temblar del miedo,
que nos pide que no gritemos,
por que nadie entenderá...
En un cruel suspiro el sol volverá a nacer,
mientras corremos para escondernos de las miradas,
nadie deberá vernos, sólo algunos espíritus,
solos tú y yo, y nuesra prohibida precencia...