laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nuestra casa estaba sin brillo
Nuestra casa estaba sucia
Llena de polvo,
Sin brillo,
Todos sus rincones eran un desorden:
El comedor,
La cocina,
El living,
La biblioteca
Y los dormitorios.
Ni las luces de las lamparitas
De los faroles de la casa,
Ni las luces de los soles
Del cielo y el día,
Ni las luces de las estrellas
De la noche le daban brillo.
Nuestra casa estaba sucia
Llena de polvo,
Sin brillo,
Todos sus rincones eran un desorden:
El comedor,
La cocina,
El living,
La biblioteca
Y los dormitorios.
Ni las luces de las lamparitas
De los faroles de la casa,
Ni las luces de los soles
Del cielo y el día,
Ni las luces de las estrellas
De la noche le daban brillo.