danie
solo un pensamiento...
Las tinieblas con sus sombras
difuntas etéreas conspiran
con la daga flemática de la cellisca
con la daga flemática de la cellisca
entre las nubes de arena
sobre los astro de piedra reflejados
en la marquesina del cosmos.
La sombras bajo los crepúsculos de guijarros
La sombras bajo los crepúsculos de guijarros
sobre el espejo de la demencia.
La negrura de fanales color purpura
La negrura de fanales color purpura
encandilando el último reino.
La opacidad sin consuelo por extrañar el tálamo de Gea.
La noche está molesta por la fricción del asteroide
La opacidad sin consuelo por extrañar el tálamo de Gea.
La noche está molesta por la fricción del asteroide
con la caricia asfixiada sobre su rostro.
La noche con albores del reflejo de la ceniza
La noche con albores del reflejo de la ceniza
entre los macizos montes,
con placares sobre nubarrones apáticos
con placares sobre nubarrones apáticos
del sarcófago bañado en ocre y bronce,
de desvaríos coléricos con forma de nidos serpentarios
sobre el manto de tus sueños.
La noche libídine con lencería erótica de sueños húmedos.
La doncella seductora y mortífera sin desasosiego
por las gónadas ávidas de hastío
sobre las cacofonías de soflamas que susurra el olvido
con alucinógenas quimeras entre airones derruidas.
La sombras perfumadas con la soledad
sobre las cacofonías de soflamas que susurra el olvido
con alucinógenas quimeras entre airones derruidas.
La sombras perfumadas con la soledad
de la mueca del latifundio insurgente
bañándose en mutismos de nebulosas sin espacio.
bañándose en mutismos de nebulosas sin espacio.
La noche engendrada por Caos,
sentada en el panteón griego
hipnotizando a los ojos de Orfeo,
enlazando con labios seductores y perversos
el busto de su hermana Hemera.
Pétalos de rosa decoran el marco de la diana
que alberga este trivial sueño y en las alturas;
el sol y la noche se atraen con ojos fétidos
por el deleite del rito pagano y su credo.