NOTICIAS DE ACTUALIDAD
Puestas a secar las camisas
de la Historia
tendidas sobre romeros de plástico
o colgadas como ahorcados
de las umbrosas ramas de la encina
las plañideras buscan en los rebozos
sus inútiles lágrimas por aquellos
que se fueron.
Las fértiles ubres del cielo anochecen
deshechas sus cuadernas
imprecisas ya las coordenadas
Los ángeles desplumados son de fuego
y las teorías deshilachadas
son ocupadas por esperanzadoras
cucarachas.
Las máquinas que crean el tiempo se interrumpen
y todos los relojes pierden sus manecillas
Se anuncia el caos con rótulos de neón
y distinguidas señoritas
asiduas al puticlub
se aprestan a embarcar hacia paraísos lejanos
las estaciones de servicio claman con sirenas enronquecidas
la carencia de afectos por los perros abandonados.
Caricias de vuelo corto
palabras escapadas de los envases vacíos
amantes por correspondencia
y el lustroso amanecer que nunca falta
Hubo un tiempo
hubo un tiempo
hubo un tiempo
las peceras eran océanos inmensos
y los montes de silencio
abrazaban a las nubes despavoridas
Hubo un tiempo.
Enjambres de relámpagos acezantes
hacían coro a las atracciones de feria
Las norias cuadrangulares
se despojaban de sus
ángulos obtusos
y las pedrerías imperiales
adornaban las partituras de las canciones de ciego.
Es el caos entre las camisas tendidas
Apagan los ángeles sus fuegos
y los bancos les devuelven
sus plumajes empeñados.
Paz a los hombres de buena voluntad
Se abren las puertas de servicio
Puestas a secar las camisas
de la Historia
tendidas sobre romeros de plástico
o colgadas como ahorcados
de las umbrosas ramas de la encina
las plañideras buscan en los rebozos
sus inútiles lágrimas por aquellos
que se fueron.
Las fértiles ubres del cielo anochecen
deshechas sus cuadernas
imprecisas ya las coordenadas
Los ángeles desplumados son de fuego
y las teorías deshilachadas
son ocupadas por esperanzadoras
cucarachas.
Las máquinas que crean el tiempo se interrumpen
y todos los relojes pierden sus manecillas
Se anuncia el caos con rótulos de neón
y distinguidas señoritas
asiduas al puticlub
se aprestan a embarcar hacia paraísos lejanos
las estaciones de servicio claman con sirenas enronquecidas
la carencia de afectos por los perros abandonados.
Caricias de vuelo corto
palabras escapadas de los envases vacíos
amantes por correspondencia
y el lustroso amanecer que nunca falta
Hubo un tiempo
hubo un tiempo
hubo un tiempo
las peceras eran océanos inmensos
y los montes de silencio
abrazaban a las nubes despavoridas
Hubo un tiempo.
Enjambres de relámpagos acezantes
hacían coro a las atracciones de feria
Las norias cuadrangulares
se despojaban de sus
ángulos obtusos
y las pedrerías imperiales
adornaban las partituras de las canciones de ciego.
Es el caos entre las camisas tendidas
Apagan los ángeles sus fuegos
y los bancos les devuelven
sus plumajes empeñados.
Paz a los hombres de buena voluntad
Se abren las puertas de servicio
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