Agustin Romano
Poeta recién llegado
Oídos que no quieren oír,
ojos que no quieren ver,
mentes que se entierran en su ignorancia
y son devoradas por aquellas inicuas
unos nadan a favor de la corriente,
otros en contra de la misma
y uno en medio sintiendo el tirón de un lado y del otro
que desgarra piel y musculo,
y el pensamiento se desvanece con la confusión,
el ignorante no sabe lo que hace convencido de lo contrario,
el inicuo sabe lo que hace pero es el único beneficiado
y los demás se asemejan a un espectador
pero terminan siendo la presa del sombrío e inevitable
destino de la humanidad bañada en su propio veneno.
ojos que no quieren ver,
mentes que se entierran en su ignorancia
y son devoradas por aquellas inicuas
unos nadan a favor de la corriente,
otros en contra de la misma
y uno en medio sintiendo el tirón de un lado y del otro
que desgarra piel y musculo,
y el pensamiento se desvanece con la confusión,
el ignorante no sabe lo que hace convencido de lo contrario,
el inicuo sabe lo que hace pero es el único beneficiado
y los demás se asemejan a un espectador
pero terminan siendo la presa del sombrío e inevitable
destino de la humanidad bañada en su propio veneno.
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