IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Así como la luna,
nuestra fortuna
se pierde en cada amanecer,
así como la pena,
nuestra mayor pesadez
es no poder expresar,
aún cada lágrima cae,
buscando inundar aquel infierno,
ahora, inmensa cavidad de barro,
se diluyen nuestras voluntades,
nos inunda la impotencia,
por siempre, inmóviles,
hemos de contemplar,
como nuestra agonía nunca se compartirá,
aguantamos la respiración,
y nos volvemos abono.
nuestra fortuna
se pierde en cada amanecer,
así como la pena,
nuestra mayor pesadez
es no poder expresar,
aún cada lágrima cae,
buscando inundar aquel infierno,
ahora, inmensa cavidad de barro,
se diluyen nuestras voluntades,
nos inunda la impotencia,
por siempre, inmóviles,
hemos de contemplar,
como nuestra agonía nunca se compartirá,
aguantamos la respiración,
y nos volvemos abono.