agricultor
Poeta recién llegado
NOCHES DE ESPAÑA (En memoria de Ana)
Como duerme la oropéndola
en su nidito de lana,
la arrulla su amigo el mirlo,
de tenor canta la rana,
sopla su música el viento
y la mece en su liana,
como sueña tan a salvo
de las flechas de Diana,
¡hay como duerme y como sueña!
con tanta y tan bella nana.
Noche inspirada, es alcarria
pero noche, es tambien gaditana
noche que es tan colorida,
andaluza y tan gitana,
granaina, cordobesa,
de Jaen o Sevillana,
con su traje de flamenco
y su fino Berberana;
noche que encierra sus penas
entre el Guadalquivir y Triana,
esplendor de sus palacios
pero encierro de sultana.
Y la noche extremeña
de encinas de copa plana,
vé, mucha tierra de pocos
explotada y poco ufana
parecida a la anterior,
que en el fondo es casi hermana.
Noche caudalosa és,
vapores que del Ebro emana,
la noche suave de Aragón,
la noche Zaragozana,
cuelga su bota de vino
con su curtida badana,
noche que despierta pronto
tan bravia y altozana,
si nunca se amilanó
ahora menos se amilana.
Y es noche futbolera
y currante la catalana,
huele a trabajo y sudor
y a sucio pantalón de pana,
y a destierro de hombres sufridos
que sopesaron con romana;
pero es noche separatista
que en independizarse se afana.
Noche que huele a Europa,
es de las islas y Valenciana;
mucho albedrío y larga noche
¿quien se despertara mañana?,
olor a polvora y azahar
se cuela entre la persiana,
pero la noche Balear
más que Española es Alemana.
Noche agridulce
es la nochecita Murciana,
sabe a fruta madura
tan fresca, tan dulce, tan sana,
noche en la que se sueña
en el agua que empantana.
Noche Canaria y de estrellas
fuego que de ella emana,
con mucho sabor a mora
aunque ella sea tan cristiana,
amansa laderas y barrancos
con inteligencia y sin desgana.
Noche de Ceuta y Melilla
noche que se engalana
con colores aceituna
y su sangre musulmana,
noche que el velo hace más noche
por su vergüenza africana.
Rica en hacienda y monasterios
es la noche Riojana,
ven madurar la uva tinta
a los toques de campana.
Y la noche de Navarra
Sanferminera y lejana
sabe a endrina, opus y clero,
a espárrago y barbacana.
Roja esta la noche,
la noche, vasca y Guipuzcoana
valor, fuerza y miedo
que a casi todos aplana,
noche de farsa y caretas
suele ser noche tirana.
Noche verde, noche pura
noche de Victor y Ana
noche fresca, noche limpia
Cantabro-Asturiana,
duerme en el trabajo,
prao, mina y gusana
noche fragil, noche amarga
triste, pero tan lozana.
Noche que huele a pueblo
es la noche Castellana,
pero tambien a abandono
a luto y a mucha cana,
luna entra en pajares viejos
y agujeros de ventana,
y la noche ve mustios huertos
y sombras de vida, en fin de semana,
noche amplia y de Castilla
despensa tan ajada y llana.
Y la noche Madrileña
tan castiza y chavacana,
siempre abierta a todo el mundo
y siempre tan de jarana,
que hasta la Casa Real
que no es una casa enana,
de vez en cuando está dispuesta
y también echa una cana,
con mezclas del mundo y toda España
¡que variopinta raza humana!
dos piaras resaltan en sus Cortes,
y se gruñen en lucha muy marrana;
noche que es turbia en el fondo
aunque deslumbre su membrana.
A las tierras que el Miño riega
llega la noche Orensana,
o sea, la noche Gallega
pintoresca y aldeana
trabajaos de noche a noche,
red, azadón, alcotana,
que faltáis respeto a Dios
al no descansar en semana.
Noche de Galicia qué,
en ríos y mares se baña
con sus vapores bovinos,
sus brumas y sus castañas
nocheciña de Santiago,
meigas y santa compaña.
¡Noche noche! ¡noche noche!
que al mundo entero le empaña
noche de ríos y sierra,
de limpios praos y maraña
noche, que al sol entierra
de llanuras y montaña,
noche que en toda la tierra
canta y rie.... ¡¡como en España!!.
Como sueña la oropendola
en su nidito mullido,
dulce canta el ruiseñor
canción de amor de cupido,
¿en que soñara la oropendola
en su nidito dormido?,
en laberintos de colores
a juzgar por el sonido;
¡¡Liras y limbos!! de flores
para un mundo "ensombrecido".
FIN
Como duerme la oropéndola
en su nidito de lana,
la arrulla su amigo el mirlo,
de tenor canta la rana,
sopla su música el viento
y la mece en su liana,
como sueña tan a salvo
de las flechas de Diana,
¡hay como duerme y como sueña!
con tanta y tan bella nana.
Noche inspirada, es alcarria
pero noche, es tambien gaditana
noche que es tan colorida,
andaluza y tan gitana,
granaina, cordobesa,
de Jaen o Sevillana,
con su traje de flamenco
y su fino Berberana;
noche que encierra sus penas
entre el Guadalquivir y Triana,
esplendor de sus palacios
pero encierro de sultana.
Y la noche extremeña
de encinas de copa plana,
vé, mucha tierra de pocos
explotada y poco ufana
parecida a la anterior,
que en el fondo es casi hermana.
Noche caudalosa és,
vapores que del Ebro emana,
la noche suave de Aragón,
la noche Zaragozana,
cuelga su bota de vino
con su curtida badana,
noche que despierta pronto
tan bravia y altozana,
si nunca se amilanó
ahora menos se amilana.
Y es noche futbolera
y currante la catalana,
huele a trabajo y sudor
y a sucio pantalón de pana,
y a destierro de hombres sufridos
que sopesaron con romana;
pero es noche separatista
que en independizarse se afana.
Noche que huele a Europa,
es de las islas y Valenciana;
mucho albedrío y larga noche
¿quien se despertara mañana?,
olor a polvora y azahar
se cuela entre la persiana,
pero la noche Balear
más que Española es Alemana.
Noche agridulce
es la nochecita Murciana,
sabe a fruta madura
tan fresca, tan dulce, tan sana,
noche en la que se sueña
en el agua que empantana.
Noche Canaria y de estrellas
fuego que de ella emana,
con mucho sabor a mora
aunque ella sea tan cristiana,
amansa laderas y barrancos
con inteligencia y sin desgana.
Noche de Ceuta y Melilla
noche que se engalana
con colores aceituna
y su sangre musulmana,
noche que el velo hace más noche
por su vergüenza africana.
Rica en hacienda y monasterios
es la noche Riojana,
ven madurar la uva tinta
a los toques de campana.
Y la noche de Navarra
Sanferminera y lejana
sabe a endrina, opus y clero,
a espárrago y barbacana.
Roja esta la noche,
la noche, vasca y Guipuzcoana
valor, fuerza y miedo
que a casi todos aplana,
noche de farsa y caretas
suele ser noche tirana.
Noche verde, noche pura
noche de Victor y Ana
noche fresca, noche limpia
Cantabro-Asturiana,
duerme en el trabajo,
prao, mina y gusana
noche fragil, noche amarga
triste, pero tan lozana.
Noche que huele a pueblo
es la noche Castellana,
pero tambien a abandono
a luto y a mucha cana,
luna entra en pajares viejos
y agujeros de ventana,
y la noche ve mustios huertos
y sombras de vida, en fin de semana,
noche amplia y de Castilla
despensa tan ajada y llana.
Y la noche Madrileña
tan castiza y chavacana,
siempre abierta a todo el mundo
y siempre tan de jarana,
que hasta la Casa Real
que no es una casa enana,
de vez en cuando está dispuesta
y también echa una cana,
con mezclas del mundo y toda España
¡que variopinta raza humana!
dos piaras resaltan en sus Cortes,
y se gruñen en lucha muy marrana;
noche que es turbia en el fondo
aunque deslumbre su membrana.
A las tierras que el Miño riega
llega la noche Orensana,
o sea, la noche Gallega
pintoresca y aldeana
trabajaos de noche a noche,
red, azadón, alcotana,
que faltáis respeto a Dios
al no descansar en semana.
Noche de Galicia qué,
en ríos y mares se baña
con sus vapores bovinos,
sus brumas y sus castañas
nocheciña de Santiago,
meigas y santa compaña.
¡Noche noche! ¡noche noche!
que al mundo entero le empaña
noche de ríos y sierra,
de limpios praos y maraña
noche, que al sol entierra
de llanuras y montaña,
noche que en toda la tierra
canta y rie.... ¡¡como en España!!.
Como sueña la oropendola
en su nidito mullido,
dulce canta el ruiseñor
canción de amor de cupido,
¿en que soñara la oropendola
en su nidito dormido?,
en laberintos de colores
a juzgar por el sonido;
¡¡Liras y limbos!! de flores
para un mundo "ensombrecido".
FIN