Idril
Poeta recién llegado
En esta noche sin estrellas, la Luna en rojecida llora sangre,
en las calles cuerpos sin vida, sus ensangrentados rostros muestran pánico,
alguien permanece en las sombras, aguardando el instante perfecto,
su silueta dibuja alas, amorfas a simple vista,
sus colores son imposibles de distinguir.
El fuerte viento trae consigo, un olor a putrefaccion,
se percive miedo en el ambiente; eso me gusta,
mi guardían ha mostrado su llegada, hace años se planeó esta noche mortal,
mas ésto es sólo el incio, de mi venganza.
Pobres almas humanas, que vagan sin rumbo en este mundo,
las tinieblas rondarán por sus mentes, confundirlos será mi mejor arma,
apoderarme de su más preciado tesoro, ilusos torpes que confían,
sólo por una imágen hermosa a sus ojos, lo entregan todo,
Já... si la belleza lo fuera todo sería una diosa ante ellos,
más no lo soy, y no tengo intenciones de serlo,
sólo quiero que me alimenten, pero no les pediré autorización,
que sufran cruelmente por su falta de atención,
querían sufrir, bueno sufrirán por cada lágrima vana derramada,
por cada suspiro sin destino, por cegarse a la magia de la tierra.
Ahora el castigo es inminente para todos ellos, ignorantes,
querían ver belleza, aquí la tienen, la luz no es signo de bondad,
otra arma perfecta, mi guardián y yo los esperamos,
con las alas abiertas, con una ilusión les motramos color blanco,
y brillo del alma, sin embargo, obscura por esencia, engaña fácilmente;
atraerlos con esta carnada será fácil, mi compañero y yo compartimos,
belleza como la de el rey de las tinieblas, así su sangre escurrirá por nuestras manos.
El momento está a unos segundos, alguien se acerca,
nosotros caminamos y observamos con lástima a los cuerpos, ahora en cenizas;
evoco un canto de tristeza en mi lengua natal, para invocar los poderes,
al levantar la vista no es sólo un humano, parecen cientos de ellos,
ésto se pondrá divertido, sus almas me alimetarán,
todos ellos miran con odio, vaya sensación de satisfacción, ésto será aún mejor.
Al mirar por sus rostros a aquellos que huelen a terror,
mis ojos reflejan el vacío de mi ausente corazón, la maldición lanzada en su contra,
se muestra finalmente, sus cuerpos explotan dulcemente,
su sangre es deliciosa sobre todo con adrenalina en ella;
los siguientes toman torpemente sus espadas y armas de fuego,
lanzando hacia mí, mas mi guardían toma a sus víctimas en sus manos,
sólo escurre la sangre a sus pies, y los lanza por los aires para divertise;
una sonrisa se dibuja en mi rostro, hacía tanto que no sonreía,
los rostros pálidos de los que siguen con vida, tratan de huír,
no se los permito, echo a volar con mis alas, los alcanzo de frente,
es tiempo de que mueran, han visto bastante, así,
al unir mis manos con el viento, se forman navajas en sus cuerpos que los hieren,
el golpe final es quemarlos vivos, ver su dolor.
El pueblo está vacío, es hora de partir,
mi guardián y yo desaparecemos con la neblina de la madrugada que llega,
esta noche tan agitada, deja nuestros cuerpos hastiados de tantas almas,
noche muerta con los habitantes de este lugar,
nosotros seres de la noche marchamos a un nuevo hogar,
como cada momento, las sombras nos guiarán....
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en las calles cuerpos sin vida, sus ensangrentados rostros muestran pánico,
alguien permanece en las sombras, aguardando el instante perfecto,
su silueta dibuja alas, amorfas a simple vista,
sus colores son imposibles de distinguir.
El fuerte viento trae consigo, un olor a putrefaccion,
se percive miedo en el ambiente; eso me gusta,
mi guardían ha mostrado su llegada, hace años se planeó esta noche mortal,
mas ésto es sólo el incio, de mi venganza.
Pobres almas humanas, que vagan sin rumbo en este mundo,
las tinieblas rondarán por sus mentes, confundirlos será mi mejor arma,
apoderarme de su más preciado tesoro, ilusos torpes que confían,
sólo por una imágen hermosa a sus ojos, lo entregan todo,
Já... si la belleza lo fuera todo sería una diosa ante ellos,
más no lo soy, y no tengo intenciones de serlo,
sólo quiero que me alimenten, pero no les pediré autorización,
que sufran cruelmente por su falta de atención,
querían sufrir, bueno sufrirán por cada lágrima vana derramada,
por cada suspiro sin destino, por cegarse a la magia de la tierra.
Ahora el castigo es inminente para todos ellos, ignorantes,
querían ver belleza, aquí la tienen, la luz no es signo de bondad,
otra arma perfecta, mi guardián y yo los esperamos,
con las alas abiertas, con una ilusión les motramos color blanco,
y brillo del alma, sin embargo, obscura por esencia, engaña fácilmente;
atraerlos con esta carnada será fácil, mi compañero y yo compartimos,
belleza como la de el rey de las tinieblas, así su sangre escurrirá por nuestras manos.
El momento está a unos segundos, alguien se acerca,
nosotros caminamos y observamos con lástima a los cuerpos, ahora en cenizas;
evoco un canto de tristeza en mi lengua natal, para invocar los poderes,
al levantar la vista no es sólo un humano, parecen cientos de ellos,
ésto se pondrá divertido, sus almas me alimetarán,
todos ellos miran con odio, vaya sensación de satisfacción, ésto será aún mejor.
Al mirar por sus rostros a aquellos que huelen a terror,
mis ojos reflejan el vacío de mi ausente corazón, la maldición lanzada en su contra,
se muestra finalmente, sus cuerpos explotan dulcemente,
su sangre es deliciosa sobre todo con adrenalina en ella;
los siguientes toman torpemente sus espadas y armas de fuego,
lanzando hacia mí, mas mi guardían toma a sus víctimas en sus manos,
sólo escurre la sangre a sus pies, y los lanza por los aires para divertise;
una sonrisa se dibuja en mi rostro, hacía tanto que no sonreía,
los rostros pálidos de los que siguen con vida, tratan de huír,
no se los permito, echo a volar con mis alas, los alcanzo de frente,
es tiempo de que mueran, han visto bastante, así,
al unir mis manos con el viento, se forman navajas en sus cuerpos que los hieren,
el golpe final es quemarlos vivos, ver su dolor.
El pueblo está vacío, es hora de partir,
mi guardián y yo desaparecemos con la neblina de la madrugada que llega,
esta noche tan agitada, deja nuestros cuerpos hastiados de tantas almas,
noche muerta con los habitantes de este lugar,
nosotros seres de la noche marchamos a un nuevo hogar,
como cada momento, las sombras nos guiarán....
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