LA NOCHE REPELENTE
Acabo de adentrarme en esa pesadilla
de monstruos nocturnales rondando en el vacío
las sombras tenebrosas me dan escalofrío,
se llenan de sudores sábanas y almohadilla.
Criaturas incorpóreas dispersas en guerrilla
me empujan tormentosas al loco desvarío,
rehuyendo su contacto del mundo me extravío,
el minuto ha parado su larga manecilla.
Ya no sé si estoy vivo, tan duro es el quebranto
que el alma se retuerce, el cuerpo se resiente,
se llena de dolores, de gritos y de llanto.
¡Maldita sea la noche malvada y repelente!
¡Malditas estas horas de tortura y espanto!
¿Por qué esta pesadilla tenaz y reincidente?
Acabo de adentrarme en esa pesadilla
de monstruos nocturnales rondando en el vacío
las sombras tenebrosas me dan escalofrío,
se llenan de sudores sábanas y almohadilla.
Criaturas incorpóreas dispersas en guerrilla
me empujan tormentosas al loco desvarío,
rehuyendo su contacto del mundo me extravío,
el minuto ha parado su larga manecilla.
Ya no sé si estoy vivo, tan duro es el quebranto
que el alma se retuerce, el cuerpo se resiente,
se llena de dolores, de gritos y de llanto.
¡Maldita sea la noche malvada y repelente!
¡Malditas estas horas de tortura y espanto!
¿Por qué esta pesadilla tenaz y reincidente?