Esta noche, alguien sin duda,
Escuchará mi llanto partir el silencio;
A falta de un paño,
Secaré mis lágrimas al viento,
Y maldeciré mi suerte,
Invocaré a la misma muerte,
Y lanzaré mi último suspiro
En la funesta noche negra.
Al amanecer, alguien sin duda,
Encontrará mi cuerpo gélido,
Tendido sobre el suelo,
Y con mucho desconsuelo,
Sobre mi lúgubre féretro
Sus lágrimas de hipocresía verterán,
Elevaran sus plegarias a Dios,
Para implorar descanso a mi condenada alma,
Eterno tormento hacia el Seol será,
Mientras aguarda por una absolución
Que jamás llegará a su consumación.
Escuchará mi llanto partir el silencio;
A falta de un paño,
Secaré mis lágrimas al viento,
Y maldeciré mi suerte,
Invocaré a la misma muerte,
Y lanzaré mi último suspiro
En la funesta noche negra.
Al amanecer, alguien sin duda,
Encontrará mi cuerpo gélido,
Tendido sobre el suelo,
Y con mucho desconsuelo,
Sobre mi lúgubre féretro
Sus lágrimas de hipocresía verterán,
Elevaran sus plegarias a Dios,
Para implorar descanso a mi condenada alma,
Eterno tormento hacia el Seol será,
Mientras aguarda por una absolución
Que jamás llegará a su consumación.