Teo Moran
Poeta fiel al portal
No quiero rendirme ante el tiempo.
Quiero discernir el beso de su boca
con las palabras cursivas de sus labios,
sumergirme en la profundidad misma
por la cual navego sin timón y sin miedo.
No quiero rendirme ante los fracasos
y el menoscabo de los años vividos,
aún quedan olas blancas en los corales,
algas sinuosas ancladas en el pecho
llenas de peces que sollozan de amor.
No quiero rendirme ante la ausencia,
al espíritu que amedrenta el alma,
sé de su dolor y de su tormento,
que como un niño solloza en un rincón
y como hombre lucha por su vida.
No quiero rendirme ante la edad,
solo es una melodía desafinada
llena de notas discordantes y calladas,
segundos esparcidos sobre el manto
parpadeante en la vicisitud del universo.
No quiero rendirme ante lo imposible,
quiero crear un mundo lleno de caminos
los cuales siempre me lleven a casa,
a la puerta propiciatoria de tu risa
donde lo imposible se hace realidad.
No quiero rendirme y olvidar el amor,
llevo el pincel con el que dibujar su rostro,
pintar con los colores tenues y hermosos
que nacen de mi enamorado corazón
y esbozar su mirada en la tela de mi alma.
No quiero rendirme ante la tormenta,
ante la pobreza de un mundo impasible,
ante la guerra y los muertos sin nombre,
quiero que te regocijes con su mano amable
y albergues dentro de tu pecho el amor
de aquel que es llama y todo lo prende,
porque por nosotros él nunca se rinde…