G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
No verás nada en el mundo
que contigo se compare,
ni hallarás aquí sendero
que no sepa de tu sangre.
No verás altas montañas,
ni estrellas que sobrepasen
al gigante que las mira
y al pequeño que renace.
Perdóname que reitere
lo que fue dicho y redicho.
No afrontarás una escala
que supere a tu palmito.
Lentamente, a la deriva,
por larga senda de olvido,
el horizonte se pierde
por oquedades de ombligos.
Hoy parece bueno el día
para soltar este grito:
¡Lo grande vuelve a lo grande
porque antes se hizo chiquito!
G.S.A.