James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
No te quedó bien el corazón de rubí
Los dientes de perlas molían diamantes
Joyas mentales como pensamientos
Oro puro el alma engarza la carne
Semipreciosas pero no bellas del todo ¿Qué quiere decir? Decir lo que quiero
La vida tercera de la misma muerte.
El cadáver del niño que ronda la cabeza
La ronda de la cabeza en el cesto de la justicia
La imaginación ilimitada de los locos
Niño, joven y viejo, y el morir de cada vez
La condición de cada día ¿Cabía la muerte?
Y sí, cada entero moría de pasos,
se acaba el camino andar es así,
el cielo descansa si se cansa el alma
porque ya no hay cuerpo donde reposar
¿La vida pasada pasaba servida?
En la misma hora...
Tiempo de reloj para parar eternos
Infierno de clases basado en el cielo
Eros literario de amores enteros
Sobre el discípulo aventajado, el amor escondido de una juventud llena de historias, llenas de pájaros locos que sueñan con volar en todas partes, que hay nidos para todos y huevos para los culos calientes, que hay un futuro elegido digno de ti que la línea que lo separa es un horizonte insalvable y que la libertad no es salir de la cárcel, para sentir el cielo en los ojos, ni el viento en el rostro, sino quedarte en las paredes, le ríe una canción y le propina una sonrisa, puede ser un amor equivocado
Al dédalo indiscutible de un carámbano en una cornisa;
Caramba dijo el viejo y allí se murió
Sigue...
una joven llama a la policía y la atropella un conductor borracho, los dos sonreían libres de sus miedos...
la muerte y su gracia, falacia del miedo
Mi pequeño saltamontes, le dijo la rana antes de comer
Antología patética de toda su obra
Cobra en un seudónimo muy famoso
Tú no, mi maestro, ahora un enemigo,
milagros de magia del mejor matar,
y lo pudo amar y luego enterrarlo sin remordimientos,
así fue su amigo un señor maestro que escribe su muerte y el eco la lee
Muestras nocturnas que no llegan a las palabras
como dejes pendencieros de luz palpitante ante tanto cielo,
oh pelo de amen, ameniza el sexo
Otra vez en fresco la imaginación
pensando en el sexo, boca misteriosa
aboca en los labios al chorro de besos
Grumos misteriosos de amor solitario
Los dientes de perlas molían diamantes
Joyas mentales como pensamientos
Oro puro el alma engarza la carne
Semipreciosas pero no bellas del todo ¿Qué quiere decir? Decir lo que quiero
La vida tercera de la misma muerte.
El cadáver del niño que ronda la cabeza
La ronda de la cabeza en el cesto de la justicia
La imaginación ilimitada de los locos
Niño, joven y viejo, y el morir de cada vez
La condición de cada día ¿Cabía la muerte?
Y sí, cada entero moría de pasos,
se acaba el camino andar es así,
el cielo descansa si se cansa el alma
porque ya no hay cuerpo donde reposar
¿La vida pasada pasaba servida?
En la misma hora...
Tiempo de reloj para parar eternos
Infierno de clases basado en el cielo
Eros literario de amores enteros
Sobre el discípulo aventajado, el amor escondido de una juventud llena de historias, llenas de pájaros locos que sueñan con volar en todas partes, que hay nidos para todos y huevos para los culos calientes, que hay un futuro elegido digno de ti que la línea que lo separa es un horizonte insalvable y que la libertad no es salir de la cárcel, para sentir el cielo en los ojos, ni el viento en el rostro, sino quedarte en las paredes, le ríe una canción y le propina una sonrisa, puede ser un amor equivocado
Al dédalo indiscutible de un carámbano en una cornisa;
Caramba dijo el viejo y allí se murió
Sigue...
una joven llama a la policía y la atropella un conductor borracho, los dos sonreían libres de sus miedos...
la muerte y su gracia, falacia del miedo
Mi pequeño saltamontes, le dijo la rana antes de comer
Antología patética de toda su obra
Cobra en un seudónimo muy famoso
Tú no, mi maestro, ahora un enemigo,
milagros de magia del mejor matar,
y lo pudo amar y luego enterrarlo sin remordimientos,
así fue su amigo un señor maestro que escribe su muerte y el eco la lee
Muestras nocturnas que no llegan a las palabras
como dejes pendencieros de luz palpitante ante tanto cielo,
oh pelo de amen, ameniza el sexo
Otra vez en fresco la imaginación
pensando en el sexo, boca misteriosa
aboca en los labios al chorro de besos
Grumos misteriosos de amor solitario
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