Zaira Meza
Poeta recién llegado
Gritan las voces de mis demonios
vociferan en la oscuridad de mi mente
carcomen el sendero de mi juicio
ahogándose en los huecos nefastos de mi vida.
Se vacía la cordura en el fango del desprecio
el alma de un inocente es mutilada
se pudre y los restos aguardan por ser devorados
ya no llora pero se lamenta por la eternidad.
Me reclama una voz intenta apaniguar los sentidos
pero la locura se burla y degolla su oración,
no es suficiente escuchar los lamentos del corazón
la demencia se aprovecha de sus lagrimas
lo destaza y devora los fragmentos secando el alma.
El odio no ve y no escucha solo distorsiona
huir despavorido no es una opción
seremos siempre victimas y no verdugos
y al final las cenizas de nuestra vida
serán consumidas por el olvido.
Simplemente no somos nada.
Por: Zaira Meza