jesus zapata
Poeta recién llegado
Esta carta fue escrita por Jesús Zapata entre los años 2009 y 2010, no pudo escribir mucho más de tres cartas, esta fue la última que escribió y la única que se pudo recuperar, las otras dos fueron extraviadas. Unos dicen que murió horas después de acabar este escrito por una parada cardiaca,mientras se preguntan si fué a causa del amor, otros dicen que se mantiene en el anonimato, a la espera y con paciencia ,de algún día ilusionarse para volver a escribir.
Dicen que no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes, y es cierto, cuando te perdí me di cuenta que jamás te tuve.
Después de tantos “te quiero”, tantos días, y cuando me cambiaste no me preguntaste ni como me sentía.
Tantos minutos juntos no dieron sus frutos, me llenaste con soplidos de ilusión el corazón, para que tanto amor, por qué hiciste enamorarme, ¿Para después desengañarme?
Y sabes el caso es que lo entiendo, lo comparto, es más, lo esperaba, pero siempre con la esperanza de que sin pedirte nada, de ti saliera, y jamás pasara.
Desde la última vez que te vi cinco días duré en tu mente, hasta el día veinte.
Vigésimo sexto cumpleaños cayó en mis carnes, último tren, de mi pasaste.
Como ya dije me cambiaste y escribo sin dormir, me pediste una noche, aquí la tienes, será la última, te lo prometo, y no te ralles no me has hecho daño, no es dolor, tan solo un desamor.
Tienes la fortuna de ser la persona que por segunda vez me ha hecho sentir así, la primera de niño, pero sabes ahora soy un poquito más maduro y para mí esto ya no es un mundo, gracias a Dios jamás aposte ni un duro.
A pocas chicas abrí mi corazón como lo hice contigo, un día te explique mi manera de ver la vida.
Tantas veces te hable de él, tantas veces te dije que no lo soportaba, tanto critique al egoísmo, es una pena, no lo captaste pues así te comportaste.
Y me reitero, y perdona, pero lo repito, todo este escrito no es por el hecho de que me cambiaras si no por que pasaron los días, te perdías, y no me preguntaste ni como me sentía.
Dicen que no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes, y es cierto, cuando te perdí me di cuenta que jamás te tuve.
Después de tantos “te quiero”, tantos días, y cuando me cambiaste no me preguntaste ni como me sentía.
Tantos minutos juntos no dieron sus frutos, me llenaste con soplidos de ilusión el corazón, para que tanto amor, por qué hiciste enamorarme, ¿Para después desengañarme?
Y sabes el caso es que lo entiendo, lo comparto, es más, lo esperaba, pero siempre con la esperanza de que sin pedirte nada, de ti saliera, y jamás pasara.
Desde la última vez que te vi cinco días duré en tu mente, hasta el día veinte.
Vigésimo sexto cumpleaños cayó en mis carnes, último tren, de mi pasaste.
Como ya dije me cambiaste y escribo sin dormir, me pediste una noche, aquí la tienes, será la última, te lo prometo, y no te ralles no me has hecho daño, no es dolor, tan solo un desamor.
Tienes la fortuna de ser la persona que por segunda vez me ha hecho sentir así, la primera de niño, pero sabes ahora soy un poquito más maduro y para mí esto ya no es un mundo, gracias a Dios jamás aposte ni un duro.
A pocas chicas abrí mi corazón como lo hice contigo, un día te explique mi manera de ver la vida.
Tantas veces te hable de él, tantas veces te dije que no lo soportaba, tanto critique al egoísmo, es una pena, no lo captaste pues así te comportaste.
Y me reitero, y perdona, pero lo repito, todo este escrito no es por el hecho de que me cambiaras si no por que pasaron los días, te perdías, y no me preguntaste ni como me sentía.
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