Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
No me cierres los ojos
No me cierres los ojos aún, querido hermano,
deja que ellos perciban la luz del nuevo día;
el surco, el cielo, y el timón del arado;
la tierra, el agua, el sol y la semilla.
Quiero verte sembrar con tu infinita calma,
en cada corazón la fraternal cordura
que pueda derrotar a la ambición del alma,
de cada sembrador de odio y de amargura.
No me cierres los ojos aún querido hermano,
y has que la justicia y razón primero sean,
por sobre el maremágnum de la vida.
No me cierres los ojos aún, querido hermano,
deja que ellos perciban la luz del nuevo día;
el surco, el cielo, y el timón del arado;
la tierra, el agua, el sol y la semilla.
Quiero verte sembrar con tu infinita calma,
en cada corazón la fraternal cordura
que pueda derrotar a la ambición del alma,
de cada sembrador de odio y de amargura.
No me cierres los ojos aún querido hermano,
y has que la justicia y razón primero sean,
por sobre el maremágnum de la vida.
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