Henry Miller
Poeta recién llegado
Todos piensan saber algo
Una gran lección
Un Dios que debe ser cortejado
Un consejo que les legó su padre
Todos piensan saber algo
Pero para mí que no saben nada.
La vida te cepilla los dientes
Te saca a la calle con traje y paraguas
Para ir al encuentro del destino
Un destino que no es tuyo.
Las puertas se abren solo un instante
Después se cierran para que no te arrepientas
Y ahí estas sorbiendo tragos de dicha
Fustigando alguna sombra
Perdido finalmente.
Se necesita mucha arrogancia
Para encontrarle sentido a la vida
La gente habla por hablar
Creen en sus palabras como en sus perros
Se toman en serio sus acciones
Decisiones que se toman
Por alguien que está detrás de todo
Lo cual no es malo
Lo triste, lo malo
Es pensar que hay voluntad
Que existen palancas que mover
Que hay tontos y hay listos.
Vamos esperando que caiga la lluvia
Que el primer asalto nos ubique
Para entender de qué va esto,
Nuestros Dioses de carne o de yeso
Son otras tantas calles vacías
Otros túneles
Donde la basura es puesta en vilo por el viento
Haciendo de la belleza algo ridículo y conmovedor.
La vida solo es un testimonio
Para que buscarle más.
Amar es algo
Es quizá la más rara de las ilusiones
Solo se ama realmente a un hijo
A un perro sin hogar
El amor no es ni puede ser equitativo
Una mujer no te puede amar
A menos que tú no la ames
Lo demás es pasión y progenie
La vida multiplicándose
Bajo sus propias leyes
Lo cual a veces trae placer
Y a veces un castigo estúpido
Un sabor a cenizas.
No es cuestión de fe
La fe es todavía un recurso
Una muleta antes de dar el salto
Y mirar de frente a Dios
Y darse cuenta de que se fue hace mucho.
Una gran lección
Un Dios que debe ser cortejado
Un consejo que les legó su padre
Todos piensan saber algo
Pero para mí que no saben nada.
La vida te cepilla los dientes
Te saca a la calle con traje y paraguas
Para ir al encuentro del destino
Un destino que no es tuyo.
Las puertas se abren solo un instante
Después se cierran para que no te arrepientas
Y ahí estas sorbiendo tragos de dicha
Fustigando alguna sombra
Perdido finalmente.
Se necesita mucha arrogancia
Para encontrarle sentido a la vida
La gente habla por hablar
Creen en sus palabras como en sus perros
Se toman en serio sus acciones
Decisiones que se toman
Por alguien que está detrás de todo
Lo cual no es malo
Lo triste, lo malo
Es pensar que hay voluntad
Que existen palancas que mover
Que hay tontos y hay listos.
Vamos esperando que caiga la lluvia
Que el primer asalto nos ubique
Para entender de qué va esto,
Nuestros Dioses de carne o de yeso
Son otras tantas calles vacías
Otros túneles
Donde la basura es puesta en vilo por el viento
Haciendo de la belleza algo ridículo y conmovedor.
La vida solo es un testimonio
Para que buscarle más.
Amar es algo
Es quizá la más rara de las ilusiones
Solo se ama realmente a un hijo
A un perro sin hogar
El amor no es ni puede ser equitativo
Una mujer no te puede amar
A menos que tú no la ames
Lo demás es pasión y progenie
La vida multiplicándose
Bajo sus propias leyes
Lo cual a veces trae placer
Y a veces un castigo estúpido
Un sabor a cenizas.
No es cuestión de fe
La fe es todavía un recurso
Una muleta antes de dar el salto
Y mirar de frente a Dios
Y darse cuenta de que se fue hace mucho.