Martín Renán
Poeta adicto al portal
Sácame de aquí
que otro tiente mi lugar
que de huida caminaremos
De espejos
presto a partir en secretismo
entusiasmo;
Cartavio está más cerca
para olvidar
o hacer las paces de una buena vez.
No sé dónde el impostor cedió su lugar,
incondicional
rebelde y de episodios psicóticos.
Abril tiene sus cosas por guardar en la gaveta.
No omitiremos abrir la puerta con devota
inclinación a lo impío;
te quitarás la máscara
como cábala o a como dé lugar;
todos deberían trabajar en eso,
por algo que vale la pena;
ganaremos un crematorio para los dos,
pero déjate morir,
da lo que tienes que dar,
en el altar sacrifica lo mejor de ti.
No hay elección.
que otro tiente mi lugar
que de huida caminaremos
De espejos
presto a partir en secretismo
entusiasmo;
Cartavio está más cerca
para olvidar
o hacer las paces de una buena vez.
No sé dónde el impostor cedió su lugar,
incondicional
rebelde y de episodios psicóticos.
Abril tiene sus cosas por guardar en la gaveta.
No omitiremos abrir la puerta con devota
inclinación a lo impío;
te quitarás la máscara
como cábala o a como dé lugar;
todos deberían trabajar en eso,
por algo que vale la pena;
ganaremos un crematorio para los dos,
pero déjate morir,
da lo que tienes que dar,
en el altar sacrifica lo mejor de ti.
No hay elección.