urquiza
Poeta adicto al portal
No fue fácil encontrarte, apareciste sentada mirando la nada, yo sonreí y vi mi todo en un minuto.
Era la hora perfecta para perderse en el tiempo, mirar tus ojos y salir a combatir la vida, era el momento de acariciar el futuro y crear en mi cabeza siglos y siglos con tu nombre.
El vaso ya quedaba vacío, podía repetir y seguir intercambiando palabras y señales, que alumbren el paraíso y enreden nuestros brazos.
Pero todo fluía, todo marchaba en pasos firmes y de batalla, el tacto lejano se sentía cercano, convenciéndonos que el comienzo era la llegada del futuro, para así tomar el fuego y quemarme en un segundo.
Era la hora perfecta para perderse en el tiempo, mirar tus ojos y salir a combatir la vida, era el momento de acariciar el futuro y crear en mi cabeza siglos y siglos con tu nombre.
El vaso ya quedaba vacío, podía repetir y seguir intercambiando palabras y señales, que alumbren el paraíso y enreden nuestros brazos.
Pero todo fluía, todo marchaba en pasos firmes y de batalla, el tacto lejano se sentía cercano, convenciéndonos que el comienzo era la llegada del futuro, para así tomar el fuego y quemarme en un segundo.