IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Mar de tumulto lumínico,
atraviesa cielos nublados,
encarnando en sus desahogos
el ardor de divinidades moribundas,
llueve infelicidad,
sobre los suelos secos
de una certeza aún carcomida,
esperarán al sol,
aquellos esperpentos parasitarios,
aguardarán, multiplicados,
ante un atardecer tan cruento como débil,
sentenciarán a una luna aterrada,
contemplada, entre negrura lapidaria,
y su muerte le otorgará al viento,
el dolor necesario
para que ninguna promesa
logre encender a la vida una vez más.
atraviesa cielos nublados,
encarnando en sus desahogos
el ardor de divinidades moribundas,
llueve infelicidad,
sobre los suelos secos
de una certeza aún carcomida,
esperarán al sol,
aquellos esperpentos parasitarios,
aguardarán, multiplicados,
ante un atardecer tan cruento como débil,
sentenciarán a una luna aterrada,
contemplada, entre negrura lapidaria,
y su muerte le otorgará al viento,
el dolor necesario
para que ninguna promesa
logre encender a la vida una vez más.