BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ah las preocupaciones
las fútiles y ambiguas preocupaciones
de qué servirán
si nimias o inútiles morirás de todos modos
cantando una alegre silueta de canción
en los labios la eterna respuesta a este sacrificio.
Ah las terribles palabras
los más escuetos márgenes corrompidos
el tráfico exangüe y el silencio más oneroso
no podrán dictaminar
de qué sirve un trono vacío y una mecedora
calienta y cálida.
Ah los oficios, las temibles promesas
que ahogan como enredaderas de cianuro
de qué servirán las terribles profesiones
de claustro y muy señor mío!
Sin duda sin dudarlo están apareciendo
pájaros en el lado este, donde se sumergen los dioses
divinos y todas esas zarandajas.
Ah tu cuerpo extendido en una sombra medianera,
aspira a eso, y a tu montón de estiércol preferido.
©
las fútiles y ambiguas preocupaciones
de qué servirán
si nimias o inútiles morirás de todos modos
cantando una alegre silueta de canción
en los labios la eterna respuesta a este sacrificio.
Ah las terribles palabras
los más escuetos márgenes corrompidos
el tráfico exangüe y el silencio más oneroso
no podrán dictaminar
de qué sirve un trono vacío y una mecedora
calienta y cálida.
Ah los oficios, las temibles promesas
que ahogan como enredaderas de cianuro
de qué servirán las terribles profesiones
de claustro y muy señor mío!
Sin duda sin dudarlo están apareciendo
pájaros en el lado este, donde se sumergen los dioses
divinos y todas esas zarandajas.
Ah tu cuerpo extendido en una sombra medianera,
aspira a eso, y a tu montón de estiércol preferido.
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