Paco Valadez
Poeta adicto al portal
Natura
Paco Valadez 080610
Viajaba entre pasajeros; con la mirada perdida y la idea de encontrar a alguien especial. Hacia el Oriente, arboles y tierras verdes era la vista, algún camión pasaba por ahí y algunas veces poblados pequeños no mas de 200 personas llegase a ver. Era una dicha detenerse y comer en alguna fonda para probar alimento de la región, y de paso apreciar esa tranquilidad que da el viaje, fuera de las grandes urbes, llenas de contaminación y de vehículos, un stress que se respira a toda hora; la amabilidad de la gente generosa de permitir ver sus costumbres y porque no, darse el tiempo para convivir con el visitante y escuchar esas viejas historias de ese poblado, relatos llenos de magia color y hombres ilustres, hombres y mujeres de verdad que defienden a su prójimo y su tierra, para disfrutar de esto que llamamos libertad.
Se respira la tierra húmeda y el olor de animales domesticados, el sudor del trabajo en campo y las deliciosas comidas caseras, que bello es viajar y poder conocer mas allá de nuestro campo asfaltico y nuestra vista hermosa de enormes torres de concreto o algunas de vidrios resplandecientes, de sirenas y ruido de autos andando, de personas gritando y algunas otras riendo a carcajadas.
Que bello es divertirse, descansar y ver el paisaje de algo mucho más natural.
Paco Valadez 080610
Viajaba entre pasajeros; con la mirada perdida y la idea de encontrar a alguien especial. Hacia el Oriente, arboles y tierras verdes era la vista, algún camión pasaba por ahí y algunas veces poblados pequeños no mas de 200 personas llegase a ver. Era una dicha detenerse y comer en alguna fonda para probar alimento de la región, y de paso apreciar esa tranquilidad que da el viaje, fuera de las grandes urbes, llenas de contaminación y de vehículos, un stress que se respira a toda hora; la amabilidad de la gente generosa de permitir ver sus costumbres y porque no, darse el tiempo para convivir con el visitante y escuchar esas viejas historias de ese poblado, relatos llenos de magia color y hombres ilustres, hombres y mujeres de verdad que defienden a su prójimo y su tierra, para disfrutar de esto que llamamos libertad.
Se respira la tierra húmeda y el olor de animales domesticados, el sudor del trabajo en campo y las deliciosas comidas caseras, que bello es viajar y poder conocer mas allá de nuestro campo asfaltico y nuestra vista hermosa de enormes torres de concreto o algunas de vidrios resplandecientes, de sirenas y ruido de autos andando, de personas gritando y algunas otras riendo a carcajadas.
Que bello es divertirse, descansar y ver el paisaje de algo mucho más natural.