NANAS PARA ERIC
"Donde hay niños, existe la Edad de Oro."
Friedrich von Hardenberg, Novalis (1772-1801), poeta alemán.
Eric, ¡cuán cerca estás
de la mano de la Inocencia!
Fragua que aún con la incandescencia del metal,
moldea poco a poco tu cuerpo,
otorgando, como hiciera Velázquez,
al taller del herrero Vulcano
una bruma celestial, que encarnara el Dios Apolo.
Dime, Eric, ¿Hay ya en tus pupilas cieguecitas
el destello de una lumbre creadora?
¿Existe ya en tus manos inocentes
el impulso innato y primigenio de la indagación?
¿Qué lejanas voces, qué música
interrumpe tu dorado letargo?
Siendo, Eric, pulpa dormida
y pequeño arroyo aún en calma,
¿Serás volcán o ruido de incesante cascada?
¿ O Serás cómo y cuánto te queramos?
Mientras pienso la mejor respuesta,
escribiré una dulce nana
para que lentamente te duermas.
"Donde hay niños, existe la Edad de Oro."
Friedrich von Hardenberg, Novalis (1772-1801), poeta alemán.
Eric, ¡cuán cerca estás
de la mano de la Inocencia!
Fragua que aún con la incandescencia del metal,
moldea poco a poco tu cuerpo,
otorgando, como hiciera Velázquez,
al taller del herrero Vulcano
una bruma celestial, que encarnara el Dios Apolo.
Dime, Eric, ¿Hay ya en tus pupilas cieguecitas
el destello de una lumbre creadora?
¿Existe ya en tus manos inocentes
el impulso innato y primigenio de la indagación?
¿Qué lejanas voces, qué música
interrumpe tu dorado letargo?
Siendo, Eric, pulpa dormida
y pequeño arroyo aún en calma,
¿Serás volcán o ruido de incesante cascada?
¿ O Serás cómo y cuánto te queramos?
Mientras pienso la mejor respuesta,
escribiré una dulce nana
para que lentamente te duermas.