hugo ortiz
Poeta recién llegado
Ten paciencia que llegaré, seré de tez apacible
de tierra prolífica, de locura y de presa
perfeccionaré el asedio para halagarte
y tendré paciencia con tus ratos de señora
Dejaré que la vanidad administre los días
para procurar los altares eternos con tu nombre
haré que mis leyendas sean corregidas
para cultivar sonrisas en tu soberbio rostro
Las mentiras serán confinadas a las celdas
relentes de las promesas perpetuas, insonoras
exaltaré la fuerza de mis pasos, soportando
el peso de tu tiempo y de tu vientre, eficaz.
Aún con del dolor del hambre y la derrota
seré el que reponga el agua de la laguna
de tus sueños y designios, con mi sangre
saturada de fervor idólatra de ti, de tu nombre.
Construyo los pasillos blancos, ríos de luz
que nacieron en nuestras bocas y sellaron
sus pactos con la tinta de tu vientre cargado
con el universo erigido por mis ruinas
y por tu faz delicada, invicta
Pasillos de destino divino que proveerán de tiempo
de pan, de destino, substancia de vida y tránsito
del deber compasivo y humano de comenzar a trazar
la existencia en mañanas con el tacto etéreo del albor
¡Del astro que nos guía poderoso al pasar!
El héroe inmortal que está en la antesala
de la suma de los años, será el cómplice
de lo que existe e incólume verá pasar
el lapso de gloria de su ascendiente
y de la madre del reino que se gesta
Ante Dios.
de tierra prolífica, de locura y de presa
perfeccionaré el asedio para halagarte
y tendré paciencia con tus ratos de señora
Dejaré que la vanidad administre los días
para procurar los altares eternos con tu nombre
haré que mis leyendas sean corregidas
para cultivar sonrisas en tu soberbio rostro
Las mentiras serán confinadas a las celdas
relentes de las promesas perpetuas, insonoras
exaltaré la fuerza de mis pasos, soportando
el peso de tu tiempo y de tu vientre, eficaz.
Aún con del dolor del hambre y la derrota
seré el que reponga el agua de la laguna
de tus sueños y designios, con mi sangre
saturada de fervor idólatra de ti, de tu nombre.
Construyo los pasillos blancos, ríos de luz
que nacieron en nuestras bocas y sellaron
sus pactos con la tinta de tu vientre cargado
con el universo erigido por mis ruinas
y por tu faz delicada, invicta
Pasillos de destino divino que proveerán de tiempo
de pan, de destino, substancia de vida y tránsito
del deber compasivo y humano de comenzar a trazar
la existencia en mañanas con el tacto etéreo del albor
¡Del astro que nos guía poderoso al pasar!
El héroe inmortal que está en la antesala
de la suma de los años, será el cómplice
de lo que existe e incólume verá pasar
el lapso de gloria de su ascendiente
y de la madre del reino que se gesta
Ante Dios.
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