La dama triste
Poeta fiel al portal
Vaga por las noches
con una mirada seductora
encandila a mujeres
las hipnotiza y las camela
Se entregan sin recato
juegan a la seducción
el sonríe encantado
sabiendo que sedujo él
Cuando las deja
son como muñecas desmadejadas
con la mueca
de sorpresa y terror
Cuando el sol intenta asomar
vuelve el galán a su morada
descansa satisfecho
hasta la noche
que volverá a recorrer la cuidad
Cuando el sol sale
se oyen gritos de terror
al ver la humanidad
las muñecas desmadejadas
Y él ríe desde su ataúd
nunca lo encontraran