Voy a pintar tus ojos, niño mio
con un pincel que espante la amargura.
Voy a pedir prestada la pintura
al arco iris que se forma en el rocío.
con un pincel que espante la amargura.
Voy a pedir prestada la pintura
al arco iris que se forma en el rocío.
Voy a borrar de un trazo, tus ojeras
ese rastro, de tu mirada dura.
Le voy a dar un roce de ternura
con colores de perdidas primaveras.
ese rastro, de tu mirada dura.
Le voy a dar un roce de ternura
con colores de perdidas primaveras.
Que si no ríes, niño, ¿qué alegría
puede esperar el mundo, si no ríes?,
Qué pimpollo abrirá, si no sonríes,
de dónde sacará el poeta, su poesía?
puede esperar el mundo, si no ríes?,
Qué pimpollo abrirá, si no sonríes,
de dónde sacará el poeta, su poesía?
Voy a pintar un lucero en miniatura,
para que encienda, cada uno de tus ojos.
Con dos ciruelos, pintaré sonrojos
en tus mejillas, ausentes de dulzura.
para que encienda, cada uno de tus ojos.
Con dos ciruelos, pintaré sonrojos
en tus mejillas, ausentes de dulzura.
Y luego niño mio, cuando veas
nuevamente al mundo, de juguete,
te pondré en la mano un barrilete
y te daré una ilusión...para que creas.
nuevamente al mundo, de juguete,
te pondré en la mano un barrilete
y te daré una ilusión...para que creas.
(a un niño de la calle)
Marino Fabianesi
Última edición: