Alfonso Sáenz
Poeta recién llegado
Tú que vistes con guijarros
y ardientes arenas suaves,
perdona el gran desgarro
que este animal no te lame.
Tú soportas el infierno
que desde el cielo en ti cae,
te hemos visto ya los cuernos
si baja la mirada traes.
No eres muerte, sino vida
en tus dunas bien oculta,
en tus llanos es vivida
la esencia que el hombre insulta.
Sagrada savia repartes
a los pastizales pobres,
flora que quiso amarte
aunque el recurso no sobre.
Pide al crótalo te avise
con alarmante cascabel
cuando alguien tu piso pise
hasta escarbar bajo tu piel.
Entonces mueve tu arenal
con ayuda del dios viento
para aniquilar a ese mal
que ha traído descontento.
¿Quién es digno de tu oasis?
¿Quién es digno de tu frío?
Tu arena ha sido tsunami
que mueves con fino brío.
Tienes todo mi respeto
desde el inicio a mi espejismo,
mi querido y gran desierto,
en ti me encanta hacer turismo.