DaRk*laDy*!
Poeta recién llegado
Te encuentras sólo,
bajo la luz de un misterioso cielo sin luna,
y aún no despiertas de ésta cruel y fria realidad.
Han pasado días...creo..
tal vez meses...
y la verdad es, que no sabes si quieres despertar.
Su oscuridad domina la luz de tu solitario corazon,
deseas algo,
deseas placer carnal,
no hay alimentos...
¿la vida ya te ha tratado bastante mal?
Una voz en tu subconsciente,
te avisa que algo anda mal,
y poco a poco gracias a ella,
ahora empiezas a despertar.
Ésto ya no es un sueño,
se convirtió en una placentera realidad.
Intentas recordar,
y aún no descubres cómo haz llegado a aquel lugar.
Tienes miedo,
lo puedo sentir,
la vida se ha vuelto muerte,
mejor no haz podido estar.
Tus ojos se han acostumbrado,
ya no ves oscuridad total,
vez algo blanco,
¿una mujer?
Intentas moverte,
ya no sientes ni tus pies,
haz soltado tus manos,
hay sangre en tus pies.
Las heridas son inmensas,
está dormida tu piel,
te arrastras hasta aquella mujer,
y un rayo de luz te deja ver su piel.
Visualizas sus labios,
se ha comido tu piel,
¡maldita atarbana!
Mujer tenías que ser.
Ya no te sientes tan bien,
no es lo que tú pensabas,
la oscuridad no es para ti,
¿el dolor ya no es placer?
No eres más que un niñito que aparenta ser lo que no es,
creí haberte amado,
y nunca fue así,
pues no eras tú lo que amaba,
sino lo que pensaba que eras tú.
Ha golpeado a esa mujer,
parece que te gusta tal sensación,
ella se retuerce de placer,
su dolor te gusta cada vez más.
Ella parece disfrutar,
y tú lo disfrutas aún más,
la coges con todas tus fuerzas,
la lanzas a una pared,
casi inconsciente,
del golpe se deja caer,
en el aire la coges y la besas sin fin.

bajo la luz de un misterioso cielo sin luna,
y aún no despiertas de ésta cruel y fria realidad.
Han pasado días...creo..
tal vez meses...
y la verdad es, que no sabes si quieres despertar.
Su oscuridad domina la luz de tu solitario corazon,
deseas algo,
deseas placer carnal,
no hay alimentos...
¿la vida ya te ha tratado bastante mal?
Una voz en tu subconsciente,
te avisa que algo anda mal,
y poco a poco gracias a ella,
ahora empiezas a despertar.
Ésto ya no es un sueño,
se convirtió en una placentera realidad.
Intentas recordar,
y aún no descubres cómo haz llegado a aquel lugar.
Tienes miedo,
lo puedo sentir,
la vida se ha vuelto muerte,
mejor no haz podido estar.
Tus ojos se han acostumbrado,
ya no ves oscuridad total,
vez algo blanco,
¿una mujer?
Intentas moverte,
ya no sientes ni tus pies,
haz soltado tus manos,
hay sangre en tus pies.
Las heridas son inmensas,
está dormida tu piel,
te arrastras hasta aquella mujer,
y un rayo de luz te deja ver su piel.
Visualizas sus labios,
se ha comido tu piel,
¡maldita atarbana!
Mujer tenías que ser.
Ya no te sientes tan bien,
no es lo que tú pensabas,
la oscuridad no es para ti,
¿el dolor ya no es placer?
No eres más que un niñito que aparenta ser lo que no es,
creí haberte amado,
y nunca fue así,
pues no eras tú lo que amaba,
sino lo que pensaba que eras tú.
Ha golpeado a esa mujer,
parece que te gusta tal sensación,
ella se retuerce de placer,
su dolor te gusta cada vez más.
Ella parece disfrutar,
y tú lo disfrutas aún más,
la coges con todas tus fuerzas,
la lanzas a una pared,
casi inconsciente,
del golpe se deja caer,
en el aire la coges y la besas sin fin.
