EPEV- Poerrante
Poeta recién llegado
A mi chiquita, alma y vida
Siempre ha sido una tempestad el tenerte
los aspavientos que bordean tu figura
son huracanadas aristas
que me atraen, me repliegan,me retiran y de nuevo me atraen;
ya no logro contenerme
ante el vaticinio de tu retirada inminente.
Fuiste cuenta de un ábaco
que jamás logré descifrar,
parece que mis palabras sólo tiñeron el ruedo
de las ardientes arenas tauromaquias
donde el asta como puñal insincero caló profundo
y reventó mi tintero.
Sufro del Estocolmo mal
ambivalente y contrariado sentimiento
que mas hinca, mas apabulla, más duele y más ama
en la soledad indescriptible de tu ausencia
creo me faltan todos los alientos.
Mis letras se convierten en dientes molientes,
engranajes que trituran toda carne que no sea la tuya
mis letras son casi caldos de cultivos
que fermentan exponencialmente
y nada bueno avizoran por vuestra partida.
Sólo pienso en ti y en tus llamadas de añoranzas,
imposibilitadas ante la acción real de los recelos
somos cómplices del mismo aguacero
conspiradores de oníricos encuentros insoslayables,
pero la desconfianza cuelga en los linderos
que yuxtaponen las sombras
que nuestros cuerpos arrojan al suelo
morimos de incumplimiento.
Quizás las nuestras lagrimas consigan asidero
en almohadas separadas, pero de afines sueños
quizás descanse tu cuerpo en otros brazos
y como al mío lo acarician, nunca convergemos.
Tengo fundiciones azarosas empeñadas en tu fuego
claro reflejos de luna, del purpura que prefiero
bella amazona que siempre, chiquita
largos y tendidos los llantos, los tuyos, los míos
caudales que son ríos,ofíciate, comunícate
mira que creo de indiferencia me muero.
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