Maroc
Alberto
No queda ya de mí en los pensamientos,
los espacios, las gentes, los sentires,
recuerdos o un pasado en que te mires
colores, del pasado, amarillentos.
¡Qué cubran!, si alguien tiene sentimientos,
la imagen, deshojada, en que retires
que sólo servirán para que tires
de un viento, solitario, sin momentos.
No queda en los espacios infinitos
señal alguna de tus andaduras,
las planas dan por ciertos los escritos.
Y yo siempre negando esas locuras
de malvas o clarines entre gritos
que moran en las frías sepulturas.
A él.
los espacios, las gentes, los sentires,
recuerdos o un pasado en que te mires
colores, del pasado, amarillentos.
¡Qué cubran!, si alguien tiene sentimientos,
la imagen, deshojada, en que retires
que sólo servirán para que tires
de un viento, solitario, sin momentos.
No queda en los espacios infinitos
señal alguna de tus andaduras,
las planas dan por ciertos los escritos.
Y yo siempre negando esas locuras
de malvas o clarines entre gritos
que moran en las frías sepulturas.
A él.
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