Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Derroteros antes del paso,
con la mueca expansiva encriptando
y sus marionetas objetando.
Que prendan las antorchas
en su bienvenida.
Es hora de una muchedumbre enardecida.
Es momento para la plegaria
y el grito sordo que se aprieta
en la garganta.
Es momento de tu justicia y la mía
¡oh por favor!
espera tan solo un poco,
para el discurso civilizado.
Eso de cercenar y matar
¡tiene orden!
deja que se alineen las estrellas
ó al menos que salga la luna llena.
Que no.
¡Que no!
-Dame un instante-
"Líbranos del mal, ahora y en la hora de nuestra muerte Amen"