MUCHO QUE CAMBIAR
Mañana temprano,
rumores en la oficina,
el gran jefe denunciado
por acoso sexual.
La mujer ha declarado
que cada día era igual,
una mirada a las piernas
y una mano en el trasero.
El abogado del jefe
dice que eso está muy mal,
pero todo tiene un pero,
la mujer va provocando,
esa falda tan cortita
para ir a trabajar
no me parece normal.
Comiendo con las noticias
se escucha que una señora
fue quemada por su esposo,
ahora todo el mundo llora,
pues no se puede hacer más,
pero hace cuatro días
la mujer lo denunció
por repetidas palizas.
¿Qué dijo la Policía?
Vuelva usted tranquila a casa
y si esto se repite
visítenos otro día.
Ignoremos los problemas
que nos enseña la tele,
consultemos el diario,
en portada la noticia
es que ya hay otra familia
pasando por el calvario
de una hija asesinada
con tan solo quince años.
Pasemos página, más de lo mismo,
guerras, niños sin niñez,
abusos y despotismo,
estafas y violaciones
comparten protagonismo.
Nada más llegar a casa
con el coche por la noche,
primero nos relajamos
y luego, mientras cenamos,
vemos la última edición
de cualquier telediario,
no importa mucho el canal,
lo mires donde lo mires
el mundo está igual de mal.
Se ven niños desnutridos
porque en diez días han comido
la mitad de la comida
que nos sobra cada día.
Un asesino sangriento
ha salido de la cárcel
porque la injusta justicia
necesita media vida
para solventar el juicio
de un brutal asesinato
que tardó en llevarse a cabo
la mitad de medio día.
El paro sube, la moral baja,
cada vez más accidentes,
cada vez más delincuentes,
la vivienda por las nubes,
los salarios por los suelos,
los suicidios en patera
cada vez son más frecuentes.
Mientras tomamos el postre
criticamos fieramente
la política y la ética,
damos lecciones morales,
esto está bien, esto está mal,
en tan solo diez minutos
arreglamos medio mundo
y cambiamos esta vida
en tan solo dos segundos.
Sentenciamos firmemente
lo mucho que hay que cambiar,
nos tomamos un café,
un baño de agua caliente
y nos vamos a la cama
porque hay que madrugar,
Mañana será otro día,
volveremos a empezar.
Mañana temprano,
rumores en la oficina,
el gran jefe denunciado
por acoso sexual.
La mujer ha declarado
que cada día era igual,
una mirada a las piernas
y una mano en el trasero.
El abogado del jefe
dice que eso está muy mal,
pero todo tiene un pero,
la mujer va provocando,
esa falda tan cortita
para ir a trabajar
no me parece normal.
Comiendo con las noticias
se escucha que una señora
fue quemada por su esposo,
ahora todo el mundo llora,
pues no se puede hacer más,
pero hace cuatro días
la mujer lo denunció
por repetidas palizas.
¿Qué dijo la Policía?
Vuelva usted tranquila a casa
y si esto se repite
visítenos otro día.
Ignoremos los problemas
que nos enseña la tele,
consultemos el diario,
en portada la noticia
es que ya hay otra familia
pasando por el calvario
de una hija asesinada
con tan solo quince años.
Pasemos página, más de lo mismo,
guerras, niños sin niñez,
abusos y despotismo,
estafas y violaciones
comparten protagonismo.
Nada más llegar a casa
con el coche por la noche,
primero nos relajamos
y luego, mientras cenamos,
vemos la última edición
de cualquier telediario,
no importa mucho el canal,
lo mires donde lo mires
el mundo está igual de mal.
Se ven niños desnutridos
porque en diez días han comido
la mitad de la comida
que nos sobra cada día.
Un asesino sangriento
ha salido de la cárcel
porque la injusta justicia
necesita media vida
para solventar el juicio
de un brutal asesinato
que tardó en llevarse a cabo
la mitad de medio día.
El paro sube, la moral baja,
cada vez más accidentes,
cada vez más delincuentes,
la vivienda por las nubes,
los salarios por los suelos,
los suicidios en patera
cada vez son más frecuentes.
Mientras tomamos el postre
criticamos fieramente
la política y la ética,
damos lecciones morales,
esto está bien, esto está mal,
en tan solo diez minutos
arreglamos medio mundo
y cambiamos esta vida
en tan solo dos segundos.
Sentenciamos firmemente
lo mucho que hay que cambiar,
nos tomamos un café,
un baño de agua caliente
y nos vamos a la cama
porque hay que madrugar,
Mañana será otro día,
volveremos a empezar.