Diva Arcana
Poeta recién llegado
Esas mañanas tan densas
eran una fragancia irresistible,
no solía estar concentrada
en ciertos detalles ocultos.
Pero sabía que estaba allí
cual continente hermético
para los que viven una supuesta realidad
que es más un néctar para ciegos.
En el tercer viaje estuve
en la vieja casa del acantilado
donde las preguntas no hacen falta
pues las respuestas ya están dadas,
el perfume aromático
del mar se conjugaba con el de la Tierra.
eran una fragancia irresistible,
no solía estar concentrada
en ciertos detalles ocultos.
Pero sabía que estaba allí
cual continente hermético
para los que viven una supuesta realidad
que es más un néctar para ciegos.
En el tercer viaje estuve
en la vieja casa del acantilado
donde las preguntas no hacen falta
pues las respuestas ya están dadas,
el perfume aromático
del mar se conjugaba con el de la Tierra.
Última edición: