Barfly
Poeta recién llegado
Moriré un año, y no habrá sol
ni planetas moviéndose en mis ojos,
porque la noche se tragará el resto del día,
y seremos ella y yo
como dos hermanitos antropófagos
durmiendo lado a lado.
ni planetas moviéndose en mis ojos,
porque la noche se tragará el resto del día,
y seremos ella y yo
como dos hermanitos antropófagos
durmiendo lado a lado.
El cielo bajará a mi lecho,
y seré el único que reciba
de Saturno los salmos, yo gentil,
lo liberaré de cuidarme las estrellas,
pues esa es la ventaja de crear la propia muerte,
ser digno friaje y todopoderoso,
vencedor del cronos y además su amo.
y seré el único que reciba
de Saturno los salmos, yo gentil,
lo liberaré de cuidarme las estrellas,
pues esa es la ventaja de crear la propia muerte,
ser digno friaje y todopoderoso,
vencedor del cronos y además su amo.
Con suerte en ese tiempo, sólo mío,
haré un poema post mortem,
para que algún amigo entusiasta,
en un rictus de arbitraria estima,
diga empinando el antebrazo:
“escribía bien el finado”,
y entonces caerán al suelo
unas gotas de vino
haré un poema post mortem,
para que algún amigo entusiasta,
en un rictus de arbitraria estima,
diga empinando el antebrazo:
“escribía bien el finado”,
y entonces caerán al suelo
unas gotas de vino
Verán que reluciente cadáver
cobijará mi mortaja de hilo;
un fiambre de ojos abiertos,
con la sangre gris sombreando barba.
cobijará mi mortaja de hilo;
un fiambre de ojos abiertos,
con la sangre gris sombreando barba.
Habré muerto
y me harán tiernas exequias,
para que la tristeza también difunta
se arrope junto a mí.
y me harán tiernas exequias,
para que la tristeza también difunta
se arrope junto a mí.
Me traerá una taza de té
la parca gibada,
y al ver mi boca inerte,
echará unas cucharadas en mis ojos.
“¿Cómo se muere sin pena?”,
preguntará tras su oscuro velo,
y esperará la respuesta
en vano al pie de mi cama.
la parca gibada,
y al ver mi boca inerte,
echará unas cucharadas en mis ojos.
“¿Cómo se muere sin pena?”,
preguntará tras su oscuro velo,
y esperará la respuesta
en vano al pie de mi cama.
Y será testigo solitaria,
de como vienen las ánimas resignadas
a rodearme,
y como se espantan los fantasmas
de mi vocación de ultratumba
de como vienen las ánimas resignadas
a rodearme,
y como se espantan los fantasmas
de mi vocación de ultratumba
Última edición: