IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Venimos al mundo,
con la suerte amarga,
de pasados flagelados,
y presentes de ingenuo soñar,
venimos al mundo,
con la carga completa,
de nuestra ilusoria responsabilidad,
cargamos errores,
y borramos paisajes mentales,
que nuestra desidia imagina,
venimos al mundo,
como si conociéramos el dolor,
extrañamente la codicia nos hace mentir,
bajo la lupa del inmenso,
nuestra insignificancia pierde notoriedad,
habremos de finalizar,
como universo congelado,
haciendo del pensamiento,
una eterna pausa,
que pudiera estar viva,
bajo conceptos imposibles de verificar,
claudicaremos impotentes,
admirando el curso de la existencia,
tan cruda como abrupta,
contemplamos el alejamiento,
de nuestro efímero paisaje,
anclado aún a las estrellas,
para todo tiempo
aquellos instantes,
crepitan en la trituradora del olvido,
insignificantes frente a la muerte,
pero para nosotros,
esa insignificancia lo fue todo.
con la suerte amarga,
de pasados flagelados,
y presentes de ingenuo soñar,
venimos al mundo,
con la carga completa,
de nuestra ilusoria responsabilidad,
cargamos errores,
y borramos paisajes mentales,
que nuestra desidia imagina,
venimos al mundo,
como si conociéramos el dolor,
extrañamente la codicia nos hace mentir,
bajo la lupa del inmenso,
nuestra insignificancia pierde notoriedad,
habremos de finalizar,
como universo congelado,
haciendo del pensamiento,
una eterna pausa,
que pudiera estar viva,
bajo conceptos imposibles de verificar,
claudicaremos impotentes,
admirando el curso de la existencia,
tan cruda como abrupta,
contemplamos el alejamiento,
de nuestro efímero paisaje,
anclado aún a las estrellas,
para todo tiempo
aquellos instantes,
crepitan en la trituradora del olvido,
insignificantes frente a la muerte,
pero para nosotros,
esa insignificancia lo fue todo.