Rolando Kindelan Nuñez
Poeta fiel al portal
En un viaje introspectivo
aprendí mucho de mí,
logré comprender al fin
de mi energía el origen.
Era un paisaje hermoso:
un gran cielo, pocas nubes;
muchos arbustos había
de toda forma y tamaño;
una brisa suave, constante...
pero seguí mi camino.
Había muchas personas
y el más anciano de todos,
se emocionó tanto al verme
que me tuve que acercar...
Expresó que el regocijo
que en sus entrañas había,
era tan denso y enorme
que no se podía ocultar.
Me dijo:- al fin has venido
hemos esperado mucho,
cada uno de nosotros
es una parte de ti.
Por ejemplo: ese de allí
que tan fuerte se ve y lozano,
se llama Perseverancia;
el otro que tiene al lado,
representa tu valor;
la joven del gran cabello
tan bella, se llama Numen
y aquel que se ve detrás
representa tu talento...
Todos estamos aquí,
a ver acudimos contentos,
a quien con su actuar cotidiano
nos provee de alimento...
el Miedo no vino, el pobre;
tampoco Envidia ni Celo;
Depresión, Dolor y Odio
aún se encuentran enfermos,
igual que Aflicción y Pena.
¡Mira! Ahí viene Alegría,
con Placer, Gusto e Instinto...
A Amor lo noto distinto
desde hace ya cierto tiempo:
más fuerte lo veo, más bello,
más feliz, vital, contento...
¡Hay hijo! Disculpas pide este viejo,
que por la euforia vencido
ha olvidado presentarse:
Sabiduría me llamo.
Conciencia y Razón no han venido
pero están como presentes:
porque ellos ven por mis ojos
y escuchan por mis oídos.
Muchas veces por su boca
mi palabra se ha escuchado,
mas en esta ocasión, me toca,
rogar que les justifiques:
son personas ocupadas.
- Bueno, a usted Sabiduría
y a todos los aquí presentes,
decirles me gustaría
que estoy totalmente absorto:
jamás pensé que otro mundo
en mi interior existía
ni tampoco que de mis actos
tanta gente dependía.
Prometo desde este instante
visitarlos a menudo,
y corregir mi conducta
alimentando mi espíritu.
Yo voy a hacer lo posible
porque ustedes no perezcan,
porque vivan, se alimenten,
se reproduzcan y crezcan.
Yo solamente les pido:
que continúen así,
que sean fuertes, se protejan,
se ayuden, se quieran, se unan;
que así me alimentan a mí.
- A partir de ese momento,
sin "egocentrismo" vano
y con gran satisfacción,
de vez en cuando realizo
un viaje en introspección.
aprendí mucho de mí,
logré comprender al fin
de mi energía el origen.
Era un paisaje hermoso:
un gran cielo, pocas nubes;
muchos arbustos había
de toda forma y tamaño;
una brisa suave, constante...
pero seguí mi camino.
Había muchas personas
y el más anciano de todos,
se emocionó tanto al verme
que me tuve que acercar...
Expresó que el regocijo
que en sus entrañas había,
era tan denso y enorme
que no se podía ocultar.
Me dijo:- al fin has venido
hemos esperado mucho,
cada uno de nosotros
es una parte de ti.
Por ejemplo: ese de allí
que tan fuerte se ve y lozano,
se llama Perseverancia;
el otro que tiene al lado,
representa tu valor;
la joven del gran cabello
tan bella, se llama Numen
y aquel que se ve detrás
representa tu talento...
Todos estamos aquí,
a ver acudimos contentos,
a quien con su actuar cotidiano
nos provee de alimento...
el Miedo no vino, el pobre;
tampoco Envidia ni Celo;
Depresión, Dolor y Odio
aún se encuentran enfermos,
igual que Aflicción y Pena.
¡Mira! Ahí viene Alegría,
con Placer, Gusto e Instinto...
A Amor lo noto distinto
desde hace ya cierto tiempo:
más fuerte lo veo, más bello,
más feliz, vital, contento...
¡Hay hijo! Disculpas pide este viejo,
que por la euforia vencido
ha olvidado presentarse:
Sabiduría me llamo.
Conciencia y Razón no han venido
pero están como presentes:
porque ellos ven por mis ojos
y escuchan por mis oídos.
Muchas veces por su boca
mi palabra se ha escuchado,
mas en esta ocasión, me toca,
rogar que les justifiques:
son personas ocupadas.
- Bueno, a usted Sabiduría
y a todos los aquí presentes,
decirles me gustaría
que estoy totalmente absorto:
jamás pensé que otro mundo
en mi interior existía
ni tampoco que de mis actos
tanta gente dependía.
Prometo desde este instante
visitarlos a menudo,
y corregir mi conducta
alimentando mi espíritu.
Yo voy a hacer lo posible
porque ustedes no perezcan,
porque vivan, se alimenten,
se reproduzcan y crezcan.
Yo solamente les pido:
que continúen así,
que sean fuertes, se protejan,
se ayuden, se quieran, se unan;
que así me alimentan a mí.
- A partir de ese momento,
sin "egocentrismo" vano
y con gran satisfacción,
de vez en cuando realizo
un viaje en introspección.