Mira la rosa,
mira el clavel;
coge la escoba,
barre el dintel.
A los patitos
arrójales pan,
a cortos pasitos
te seguirán.
Los peces se acicalan,
sin peine, ni brillantina.
Los sapos sacan su mandolina
y en la charca
todo es alegría:
viene el verano,
el frío se retira.
Abre la ventana;
la golondrina,con sus alas,
va rozando la blanca cortina.
La lechuza sus ojos abrió,
la nueva estación
hace acto de aparición.
¡Sal, primavera!;
no has sido buena.
La humedad nos sale
por las orejas.
Deja que el sol
se instale por fin,
bailando risueño,
con sus zapatos
de tacón cubano,
desde la aurora
hasta el ocaso.
mira el clavel;
coge la escoba,
barre el dintel.
A los patitos
arrójales pan,
a cortos pasitos
te seguirán.
Los peces se acicalan,
sin peine, ni brillantina.
Los sapos sacan su mandolina
y en la charca
todo es alegría:
viene el verano,
el frío se retira.
Abre la ventana;
la golondrina,con sus alas,
va rozando la blanca cortina.
La lechuza sus ojos abrió,
la nueva estación
hace acto de aparición.
¡Sal, primavera!;
no has sido buena.
La humedad nos sale
por las orejas.
Deja que el sol
se instale por fin,
bailando risueño,
con sus zapatos
de tacón cubano,
desde la aurora
hasta el ocaso.