Soñar es fantástico; proyectarnos es algo inquebrantable. La vida, tenga propósito o no, es belleza de cualquier forma. Todo en esta vida puede ser bello si se quiere mirar de esa forma. La humildad de un ser humano hace que la vida nos parezca hermosa aún cuando no haya suficiente dinero; sabemos que puede o no haber un propósito, pero estamos de acuerdo que el propósito no es ganar riquezas. La vida nos entrega paisajes inigualables, miles de kilómetros de espacios únicos y ambientes naturales que, con tan sólo observar, respirar y analizar, hacen que el propósito de esta vida no sea el efectivo; todo se nos ha dado gratis. La naturaleza y la vida se nos ha dado gratis.