Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ahora que somos con el eco que
no
dispersa.
bailoteamos con la risa
que ya nos nombra,
estelas mensajeras
y la noche enmudece.
La frecuencia de tus labios,
chispea, la pasión
y con nuestros ardores...
con asombro entro en ti,
sin otorgar derrotas.
Tus ardores me contagian.
en los giros del insomnio,
al llegar al cenit rítmico
de la apoteosis pasional.
La madrugada será ignorada,
con el vino escanciado embriagare
tu dulzura y tus manos
antes de perecer nuestra evasión.
no
dispersa.
bailoteamos con la risa
que ya nos nombra,
estelas mensajeras
y la noche enmudece.
La frecuencia de tus labios,
chispea, la pasión
y con nuestros ardores...
con asombro entro en ti,
sin otorgar derrotas.
Tus ardores me contagian.
en los giros del insomnio,
al llegar al cenit rítmico
de la apoteosis pasional.
La madrugada será ignorada,
con el vino escanciado embriagare
tu dulzura y tus manos
antes de perecer nuestra evasión.
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