Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Mieles por encargo
Desciendo el sitio sin ver
la grieta oscura de muerte,
y tengo el cuerpo de ser
el astro nuevo siguiente.
Me veo de un corazón
sin sangre ni agua fluyente,
y bebo el cerco del sol
desierto como sedente.
No puedo ser el color
sin medio para la frente,
y soy la luz del sudor
que brilla en toda la mente.
Campos, mares, razón de soles cruentos.
Sierras, nortes, amores de los vientos
llegan, mueren, renacen los encuentros,
nublos, mates, de polvos polvorientos.
Y en el arca llevo el pan
para el sueño más amargo;
que en el trigo haya dulzor,
que los dulces no se dan
si no hay mieles por encargo.
Desciendo el sitio sin ver
la grieta oscura de muerte,
y tengo el cuerpo de ser
el astro nuevo siguiente.
Me veo de un corazón
sin sangre ni agua fluyente,
y bebo el cerco del sol
desierto como sedente.
No puedo ser el color
sin medio para la frente,
y soy la luz del sudor
que brilla en toda la mente.
Campos, mares, razón de soles cruentos.
Sierras, nortes, amores de los vientos
llegan, mueren, renacen los encuentros,
nublos, mates, de polvos polvorientos.
Y en el arca llevo el pan
para el sueño más amargo;
que en el trigo haya dulzor,
que los dulces no se dan
si no hay mieles por encargo.