Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cara de ángel...
no temas,
que el fantasma que vistes
era la mesa.
No llores mi niño,
mira la estrella,
esa que la luna
habla con ella.
Allí habitan los ángeles,
Santa Claus y vidas bellas,
que desde lo alto aguardan
hasta que los niños duerman.
Los malos no existen,
tu cabecita los crea,
piensa en las hadas,
juega con ellas.
Arrorró mi niño,
niño de mi corazón,
cierra tus grandes ojos,
llénalos de amor.
Positivo mensaje a la infancia para no cargar los hombros innecesariamente durante la vida. Encantador poema.
Un abrazo,
Palmira