Rubaldo Condorhuayra
Poeta recién llegado
MICRO CUENTOS
Un suicidio de sábado:
Primero el golpe seco de la muerte en su puerta agrietada. Luego un silencio de sepulcro en la habitación. Y finalmente el hombre colgado como un péndulo grotesco en el techo, hundiéndose muy lentamente en el amanecer de domingo.
Dictadura:
Huía. Y en su detrás un cataclismo terrestre desgarraba la tierra, rompía las piedras y se tragaba a los niños. Despertó en su celda con los huesos rotos, la piel rasgada y la sangre recorriéndole a borbotones el cuerpo frío, la tortura lo había desmayado. En ese momento los militares ingresaron violentamente a su celda. Se lo llevaron a rastras y esa misma noche lo desaparecieron.