• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Mi ultimo aliento

Antonet

Poeta recién llegado
Ya no puedo pensar, ya no se por donde empezar.
Estoy cansado, muy cansado.

Sostengo en mi mano derecha un pedazo de vidrio roto
Mi otra mano se encuentra tendida boca arriba sobre la mesa.
Busco un solo indicio de esperanza, algo que me sujete a la tierra.

De repente una idea clara surge ante mí, y miro de reojo el teléfono.
Ah de sonar me digo a mi mismo, y lo repito una y otra vez.
Mirándolo cada vez más intensamente, como si quisiera darle vida, pero nada sucede.

Un llanto se apodera de mí. Es un llanto seco, casi como un gemido. No puedo detenerlo. Es como si fuera el llanto de un niño abandonado. Me aprieto el estomago, puesto que creo que el dolor proviene de ahí. No hay lágrimas, ni una sola.

Y entonces mi mano, como si tuviera voluntad propia, lleva el filoso vidrio al encuentro de mi otra mano, y realiza el profundo corte.

El rojo comienza a pintar el suelo de manera rápida. Más rápido de lo que podía haberme imaginado.

Ya esta hecho, soy valiente y cobarde. No hay alivio, no hay perdón, no hay vuelta atrás

Por alguna razón recuerdo en ese momento el día que mi padre me llevo al campo a jugar a la pelota. Cierro los ojos y me golpeo la cabeza de manera de matar esa imagen, que no es otra cosa que mi mente jugándome una cruel broma.

Mis piernas comienzan a dormirse, y comienzo a sentir mucho frío.
Mi boca se vuelve áspera, mi boca esta muy seca.

La habitación empieza a cambiar de color, las paredes amarillas se transforman en blancas y luego en grises, lo único que permanece de igual color es la gran alfombra roja del piso.

Ya no me puedo mover… ya no me puedo mover…

Esbozo una sonrisa, solo por un instante pareciera que algo mágico sucede alrededor mío, y el lugar comienza a cubrirse de pequeñas e infinitas gotas de agua que llenan la habitación.

Es entonces cuando me doy cuenta que no es la habitación, sino mis ojos que se transforman en cristal.

Ya no puedo mantenerme despierto…estoy muy cansado…estoy muy cansado.

Siento que alguien toca a la puerta y dicen mi nombre
¡Es ella! ¡Ah vuelto! Tal vez no sea demasiado tarde
Intento con todas mis fuerzas gritarle.
Gritarle que la amo.
Pero lo único que consigo es un guiño de mi dedo índice.

Ya no me puedo mover…ya no me puedo mover…
Solo me quedan fuerzas, para dejar escapar, mi ultimo aliento.
 
Última edición:
Me gusta como te expresas. Un verdadero placer leerte. El suicidio es una falsa puerta. Hay que luchar por el amor o contra el amor, pero nunca rendirse por amor, eso no es válido, en mi opinión.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba