Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
El reloj de mis huesos
indican la hora de ser semilla.
De morir cantando silencios
entre las flores de las colinas.
E iré alardeando estas ansias
gloriosa, fija, vacía para las hadas poetas
que me llaman por la esquina superior del nombre
y el yo amante de esta literatura selvática.
Estremece ahora el rocío sentido de estrellas
pues sordo está mi poema
entre los gladiolos
que crecieron en mi pies.
Ellos aun
siguen levantando la carga pesada de este fuego,
y siguen haciendo temblar sus raíces en mis suspiros
pues soy fluida en sus creaciones
como las aguas van
al mismísimo mar del infinito.
El reloj sigue andando dentro de mi pecho
y es el destino en mi vestir la vida
que poco a poco se acaba
para pedir perdón
a las flores.
indican la hora de ser semilla.
De morir cantando silencios
entre las flores de las colinas.
E iré alardeando estas ansias
gloriosa, fija, vacía para las hadas poetas
que me llaman por la esquina superior del nombre
y el yo amante de esta literatura selvática.
Estremece ahora el rocío sentido de estrellas
pues sordo está mi poema
entre los gladiolos
que crecieron en mi pies.
Ellos aun
siguen levantando la carga pesada de este fuego,
y siguen haciendo temblar sus raíces en mis suspiros
pues soy fluida en sus creaciones
como las aguas van
al mismísimo mar del infinito.
El reloj sigue andando dentro de mi pecho
y es el destino en mi vestir la vida
que poco a poco se acaba
para pedir perdón
a las flores.