José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi príncipe.
Príncipe de ojos de estrella
y nombre de fábula,
si mío fueras para siempre
los pájaros del reino
dejarían de volar.
Os escribiría tantas poesías
que todas las plumas
me tendrían que dar.
Si tuviera una oveja lanar
empezaría a hacerme una capa.
Una capa de lana,
calida y profunda.
Una capa combinada
con tus ojos
y el cielo rojo
de un atardecer eterno.
Y sí el dulce príncipe
mío fuera para siempre
todas las ovejas del reino
se tendrían que esquilar.
Haría miles de capas
para podernos tapar
y destapar.
Príncipe de ojos de estrella
y nombre de fábula,
si mío fueras para siempre
los pájaros del reino
dejarían de volar.
Os escribiría tantas poesías
que todas las plumas
me tendrían que dar.
Si tuviera una oveja lanar
empezaría a hacerme una capa.
Una capa de lana,
calida y profunda.
Una capa combinada
con tus ojos
y el cielo rojo
de un atardecer eterno.
Y sí el dulce príncipe
mío fuera para siempre
todas las ovejas del reino
se tendrían que esquilar.
Haría miles de capas
para podernos tapar
y destapar.